Hasta el 20 de junio, en la Sala Iván Sagarduy del Centro Cultural Nordeste (CCN) de Resistencia, se expone Tesoros del Gran Chaco. Elogio de la Tierra, una muestra que reúne más de 30 artistas de toda la provincia y la región, y que despliega un amplio abanico de obras: cerámica negra moqoit, textiles en chaguar, muebles rústicos de Santiago del Estero, objetos en maderas nobles, piezas de cestería y tejidos de las comunidades originarias y criollas, junto a intervenciones contemporáneas y tecnológicas que acercan estos saberes a nuevas audiencias.
La exposición reúne cerca de 200 piezas, un verdadero universo que permite recorrer las distintas técnicas, materiales y lenguajes artísticos que conviven en el Gran Chaco. Entre los destacados se encuentran obras de reconocidos maestros artesanos como Marcelo Quintana, oriundo de Corrientes, quien trabaja la sobería —una técnica ancestral de tejido—; y los muebles rústicos de Santiago del Estero, con bancos y sillones fabricados en maderas nobles que muestran un diálogo entre funcionalidad y estética tradicional.
También se presentan las producciones de las tejedoras del Impenetrable chaqueño, especialmente de la zona de El Sauzalito, donde Leonila Fabián y la Asociación de Mujeres Tejedoras continúan un legado vivo de fibras naturales, colores y diseños que hablan de la historia y cosmovisión de sus comunidades. Además, se exhiben piezas de cerámica, mate de plata, y objetos que combinan técnicas ancestrales con expresiones contemporáneas.
Artesanía, identidad y tecnología: un vínculo innovador

La muestra no solo exhibe el patrimonio artesanal, sino que innova al incorporar un entorno digital diseñado por el colectivo Newtro Arts, que utiliza inteligencia artificial, animaciones 3D y un videojuego que permite navegar virtualmente por la exposición. «Este formato digital nos permitió llegar a públicos más jóvenes y hacer que la artesanía se pueda vivir de una forma diferente, entretenida, y sobre todo respetuosa de las técnicas y la cultura», explica Gonzalo Suárez López, director de la Fundación Chaco Cultural, entidad impulsora de la muestra.
Los visitantes pueden escanear códigos QR para acceder a videos, entrevistas con los artistas y recorridos en 3D, integrando lo tradicional con las herramientas del siglo XXI. Este puente tecnológico fue pensado también para extender la experiencia educativa y cultural, con más de 10.000 visitantes en Buenos Aires, mayormente escolares de primaria y secundaria, que pudieron descubrir así el valor cultural del Gran Chaco.
Reconocimiento local y los desafíos del arte popular
Uno de los temas centrales que plantea la muestra es la dificultad de los artesanos chaqueños para ser valorados en su propia tierra. «Es una realidad que nos pasa a muchos —confiesa Gonzalo—, que afuera nos reconocen, que nos aplauden en grandes ciudades y eventos internacionales, pero en casa, en nuestra provincia, el reconocimiento y la visibilidad son limitados.»

Esta falta de reconocimiento no solo es un problema cultural, sino también económico y social, ya que limita las posibilidades de los artesanos de vivir dignamente de su arte. Por eso, desde la Fundación Chaco Cultural se trabaja no solo en la difusión, sino en abrir nuevos canales comerciales, como la plataforma digital donde se pueden comprar artesanías directamente, y alianzas con galerías como Seivo Gallery en Miami, que ahora exhibe permanentemente la muestra, acercando el Gran Chaco al mercado internacional.
Un semillero de talentos y tradiciones que perduran
La exposición destaca la continuidad generacional en la artesanía chaqueña. Los maestros artesanos mayores transmiten sus saberes a hijos y nietos, garantizando que estas técnicas no se pierdan. Por ejemplo, las hijas de algunas artesanas tradicionales continúan con el legado, renovando y adaptando sus prácticas. Esta línea de transmisión es clave para mantener vivo el patrimonio cultural y abrirlo al diálogo con nuevas formas de expresión artística.
«Hay una mezcla hermosa de tradición y renovación —señala Gonzalo—, porque el arte popular no es algo estático, sino que evoluciona, se adapta y se enriquece con el tiempo, reflejando la realidad cambiante de nuestras comunidades.»

La importancia del arte popular en la cultura chaqueña
La muestra también invita a reflexionar sobre el lugar que ocupa la artesanía en la sociedad chaqueña. «A veces acá la artesanía está en un segundo plano, mientras afuera la valoran como patrimonio artístico y cultural. Queremos cambiar esa percepción, hacer que en nuestra tierra se reconozca la belleza, la técnica, y el valor simbólico de estas expresiones», agrega Gonzalo.
El desafío es romper con una vieja visión que considera la artesanía como algo menor o utilitario, y posicionarla como una forma legítima de arte, que expresa cosmovisiones, identidades y memorias colectivas.
Impacto educativo y cultural

La muestra ha tenido un fuerte impacto en el ámbito educativo. Más de 80% de los visitantes en Buenos Aires fueron estudiantes, y la interacción con la plataforma digital despertó interés y curiosidad en los jóvenes, que generalmente tienen poco contacto con las artesanías originarias.
El entorno digital creado para la muestra sirve también como herramienta didáctica para docentes y familias, promoviendo un acercamiento respetuoso y enriquecedor a la cultura chaqueña.
Proyección internacional y futuros pasos
Luego del éxito en Buenos Aires y el estreno en Miami con la galería Seivo Gallery, la muestra seguirá su recorrido, con posibles presentaciones en Salta y otros espacios culturales del país. En Resistencia, permanecerá abierta hasta el 20 de junio en el Centro Cultural Nordeste y luego quedará en la sede de la Fundación Chaco Cultural.
La Fundación continúa trabajando para expandir las oportunidades para los artesanos, desarrollar plataformas de comercialización y fortalecer la red cultural del Gran Chaco.
Datos clave de la muestra
Fecha y lugar: Desde el 16 de mayo hasta el 20 de junio, Sala Iván Sagarduy, Centro Cultural Nordeste, Resistencia.
Cantidad de obras: Más de 200 piezas.
Artistas participantes: Más de 30 artesanos y artistas locales y de la región chaqueña.
Técnicas: Cerámica negra moqoit, tejidos en chaguar, muebles rústicos, cestería, plata, madera, objetos contemporáneos.
Innovación tecnológica: Animaciones AI, entorno digital 3D y videojuego interactivo.
Alianzas internacionales: Seivo Gallery (Miami), posibles exhibiciones en Salta y otros espacios.
Impacto educativo: Más de 10.000 visitantes escolares en Buenos Aires.
Tesoros del Gran Chaco
Fundación Chaco Cultural es una entidad comprometida con la difusión de las expresiones culturales, artísticas y artesanales del Chaco. Desde sus inicios, en 2008, promociona la diversidad cultural de los artistas, especialmente aquellos que representan y preservan las costumbres de los pueblos originarios.

Está integrada por un equipo de artistas, artesanas, artesanos y gestores culturales que trabaja por el desarrollo de las expresiones -culturales y artísticas- del Gran Chaco Argentino y su visibilidad en el país y el mundo. La Comisión Directiva está integrada por orfebre y gestor cultural Gonzalo Suárez López (presidente), el ceramista y referente qom Raúl Ávalos (secretario), referente con trayectoria en el área de discapacidad Luis Edgardo Jofré (tesorero) y la actriz y dramaturga Candela Suárez López (directora artística).
Entre sus principales objetivos se destacan ser custodio de los secretos ancestrales de artesanas y artesanos, artistas, actores y actrices, músicos, bailarines y todo trabajo y tradición que tenga como origen intrínseco el cuerpo, las manos, la memoria y la historia de nuestro pueblo. La institución se propuso construir puentes que permitan la preservación de las identidades de las distintas comunidades que habitan nuestro territorio chaqueño y multicultural.
Elogio a la tierra reúne obras seleccionadas de algunos pueblos originarios y tradiciones populares del Chaco Argentino para crear una composición que pretende poner en valor piezas con una personalidad propia como una manera de visibilizar los haceres de la cultura junto a una producción de arte digital en un encuentro multidisciplinar que tiene como característica el diálogo desde saberes y prácticas ancestrales y la contemporaneidad.
Hoy, el arte indígena y popular se inserta en el circuito con una potente solvencia formal y una reconfortante valoración. Con esa mirada, se promueve un espacio de diálogo, pero también se pone en discusión las complejidades del entramado generado ya que nos desafían a descubrir afinidades, reconocer diferencias y cruzar fronteras para proyectar y afianzar un territorio intercultural, ancestral y contemporáneo.
El prestigioso estudioso y crítico de arte paraguayo Ticio Escobar reflexiona: «El arte indígena no es una pieza arqueológica, folclórica ni un fetiche para ser consumido. Existen museos con objetos que son preciosos pero que no tienen alma, donde los objetos están puestos sin contexto, sin vida ni conexión con su pasado. Es complejo reconocer a los indígenas cuando está el mercado con todas sus codicias. Hay un deseo sincero por su inclusión, una necesidad de recurrir a otras culturas para hablar de nuestro tiempo y de nuestra cultura, y también un esnobismo enorme de que está de moda lo indígena» (El mito del arte y el mito del pueblo, 2014).
Las obras reunidas en esta exposición son producciones con valores creativos y una intencionalidad estética que además están signadas por la afirmación identitaria propia de cada realizador como una manifestación del desarrollo y fortalecimiento de sus saberes, historia y producción artística.
GUSTAVO INSAURRALDE
Fuente: Norte
