Debido al creciente interés de la comunidad internacional en el aire limpio, y la importancia de realizar mayores esfuerzos para mejorar la calidad del aire, incluida la reducción de la contaminación para proteger la salud humana, la Asamblea de la ONU designó el 7 de septiembre como Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul.
A su vez, el día tiene un llamado a cada persona para sumarse a la carrera por un aire limpio, priorizando la necesidad de un aire saludable y los vínculos de la contaminación atmosférica con otros temas críticos como el cambio climático, la salud humana y planetaria. Una convocatoria a la acción para alinear esfuerzos colectivamente y reclamar el derecho al aire limpio.
Efectos sobre nuestro clima
La contaminación del aire es el mayor riesgo ambiental para la salud humana, agrava los efectos del cambio climático, provoca pérdidas económicas y reduce la productividad alimentaria. Todos tenemos la responsabilidad de proteger nuestra atmósfera y garantizar un aire sano para todas las personas. Si todos colaboramos reduciremos la contaminación del aire mediante inversiones colectivas de tiempo, recursos y esfuerzos.
La inversión colectiva es la acción de unir y aportar recursos financieros, humanos, etc., por parte de múltiples actores como países, organizaciones y gobiernos para implementar políticas y proyectos que reduzcan la contaminación del aire y aseguren un aire saludable para todos.
El aire limpio es importante para la salud y la vida cotidiana de las personas, mientras que la contaminación atmosférica constituye el mayor riesgo ambiental para la salud humana y una de las principales causas de mortalidad a nivel mundial, según el Programa ONU para el Ambiente (PNUMA). Si actuamos ahora, podemos disminuir a la mitad las pérdidas de cultivos a nivel mundial y los costes en salud, causadas por los contaminantes atmosféricos para 2050.
Los contaminantes del clima de corta vida: como el metano, hollín, el ozono troposférico y los hidrofluorocarbonos (gases refrigerantes) están entre los contaminantes más relacionados con los efectos sobre la salud y el calentamiento global. El metano es un gas de efecto invernadero producido por la agricultura extensiva, la quema de combustibles fósiles, los campos de arroz y la descomposición de residuos en vertederos.
El hollín, partículas negras o cafés, producto de la combustión incompleta de madera, aceite, plásticos y desechos, compuestas principalmente de carbono, proviene de los escapes de motores diésel, estufas, parrillas, chimeneas y el humo de los incendios. El ozono troposférico es una concentración elevada de este gas, cercana a la superficie de la tierra por la acción de la energía solar.

Beneficios del aire puro
Es el principal recurso para la vida. Fundamental para renovar las células del cuerpo día a día: si no ocurre, a mediano y largo plazo sobreviene el debilitamiento y muerte progresiva de las mismas. Contribuye a evitar enfermedades respiratorias y otras patologías. Favorece a mejorar el nivel de productividad de las personas. Combate el estrés, fortalece la energía vital y contribuye a que las personas se sientan más plenas y felices.
El lema del Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul para 2025 es «corriendo por el aire, cada respiración cuenta». Vincula el aire limpio con el deporte, el rendimiento y la equidad, recalcando la importancia de actuar colectivamente para mejorar la calidad del aire a nivel global. Hace referencia a la acción, el movimiento y la búsqueda de un aire limpio, haciendo alusión a la resistencia necesaria para combatir la contaminación.
«Cada respiración cuenta», lema que subraya la necesidad de proteger la salud humana y aumenta la conciencia sobre la calidad del aire y la contaminación atmosférica como un problema global. Todos tenemos la responsabilidad de proteger nuestra atmósfera y garantizar un aire sano, colaborando a través de sectores para así reducir la contaminación atmosférica mediante la inversión colectiva de tiempo, recursos y esfuerzos.
La mala calidad del aire
La contaminación atmosférica es un problema mundial que tiene repercusiones de largo alcance debido a su vasta propagación y porque, si no se produce una intervención agresiva, el número de muertes causadas por la contaminación del aire en espacios abiertos va camino de aumentar más de 50 por ciento antes de 2050.
La mala calidad del aire plantea un problema en el contexto del desarrollo sustentable para las ciudades y zonas urbanas de los países en desarrollo, donde los niveles de contaminación atmosférica son superiores a los límites establecidos en las directrices sobre calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud.
La sociedad tiene que soportar elevados costos de esta contaminación debido al impacto negativo sobre la economía, productividad laboral, costos de atención sanitaria y el turismo, entre otros. No podemos subestimar los beneficios que supone invertir en el control de la contaminación del aire, existe una justificación económica para actuar, disponiendo de soluciones eficaces para hacer frente a la contaminación atmosférica.
Obligaciones de los Estados
Los Estados Miembros de la ONU asumen la existente necesidad de reducir considerablemente el número de muertes y enfermedades causadas por productos químicos peligrosos y por la polución y contaminación del aire, el agua y el suelo de aquí a 2030. Reducir el impacto ambiental negativo de las ciudades, prestando especial atención a la calidad del aire y la gestión de los desechos municipales y de otro tipo de aquí a 2030.
El aire limpio es importante para la salud y la vida cotidiana de las personas, y la contaminación atmosférica es el mayor riesgo ambiental para la salud humana y una de las principales causas de muertes y enfermedades en todo el mundo que se podrían evitar. Dicha contaminación afecta de manera desproporcionada a las mujeres, los niños y a las personas de edad avanzada, y tiene efectos negativos en los ecosistemas.
La comunidad internacional es consciente de que la mejora de la calidad del aire puede ayudar a reducir las consecuencias del cambio climático y que las medidas de mitigación del cambio climático pueden mejorar la calidad del aire.
(El autor es abogado y especialista en evaluaciones ambientales)
fuente: norte
