Según consta en el parte oficial, la empleada de Leiva observó el artefacto aéreo detenido sobre la propiedad alrededor de las 12:40 del lunes, lo que motivó la presentación formal ante la justicia. La investigación llevó a los efectivos hasta el domicilio de Aldo Gabriel Verón, comerciante de 35 años, quien reside en calle Isla Malvinas al 890 aproximadamente, en General San Martín.
Verón declaró que el día del hecho, tras regresar de su trabajo, salió con sus hijos menores a volar su dron marca DJI por distintos puntos de la ciudad, incluyendo el trayecto por calle Belgrano, la intersección con Uruguay —donde vive su hermana— y el espacio verde entre Avenida Mitre y calle 12 de octubre. Al tomar conocimiento de la denuncia a través de redes sociales, Verón se comunicó por WhatsApp con David Leiva, hijo del diputado, para explicar la situación y pedir disculpas por cualquier malentendido.
La fiscalía fue informada de los avances y se recepcionó la declaración testimonial de Verón. Desde la División de Investigaciones se continúa con el relevamiento de cámaras de seguridad en la zona para confirmar los dichos y cerrar el caso.

El legislador justicialista había relacionado este incidente con una tarea de espionaje por parte del gobierno provincial, al que responsabilizó al ministro de Seguridad Hugo Matkovich de querer intimidarlo por sus permanentes críticas al presidente Javier Milei.

Este episodio, que inicialmente generó preocupación por la posible vigilancia al legislador nacional, parece haber sido simplemente una actividad recreativa familiar.

No obstante, el hecho pone en evidencia la sensibilidad que genera el uso de drones en espacios privados y la necesidad de establecer protocolos claros para su operación.
fuente: norte
