La Justicia brasileña mantiene bajo investigación distintos asuntos relacionados con Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Los expedientes abarcan posibles irregularidades financieras y una publicación realizada contra el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
El financiamiento de Dark Horse constituye uno de los principales focos de atención. La producción, centrada en la figura de Jair Bolsonaro, habría recibido gestiones de financiamiento por parte de Flávio ante Daniel Vorcaro, excontrolador del Banco Master.
Según revelaciones de la prensa brasileña, las negociaciones contemplaban un aporte de hasta 24 millones de dólares. La Policía Federal investiga el origen de los recursos, las operaciones financieras y la posible existencia de delitos.
En otra línea de investigación, las autoridades analizan presuntos vínculos entre Flávio y el abogado Willer Tomaz, cuyo entorno empresarial es objeto de una pesquisa por posibles operaciones de lavado de dinero. Los investigadores examinan información digital y documentación financiera que podría contribuir a reconstruir las relaciones entre los involucrados.
Por otra parte, el senador es investigado por una publicación realizada en enero de 2026 contra Lula. El mensaje vinculaba al presidente brasileño con posibles delitos, lo que dio origen a una actuación judicial por presunta calumnia.
Estos expedientes colocan bajo escrutinio distintas actividades del senador, pero no constituyen una única causa ni implican que todas las sospechas hayan sido acreditadas.
La evolución de cada investigación dependerá de los elementos reunidos por las autoridades, las presentaciones de las defensas y las resoluciones que dicte la Justicia brasileña.
