El mercado financiero argentino comenzó noviembre con señales de inestabilidad. El dólar oficial alcanzó un nuevo máximo anual, el riesgo país superó los 800 puntos básicos y las acciones de las principales empresas nacionales que cotizan en Wall Street terminaron la jornada con fuertes retrocesos.
El dólar minorista avanzó $5 y cerró a $1.565 para la venta en el Banco Nación. De esta manera, alcanzó su valor nominal más alto de 2026.
En el segmento mayorista, la divisa estadounidense finalizó a $1.545,50, lo que representó un incremento de $11,50 respecto del cierre del viernes.
La presión también se reflejó en los títulos de deuda soberana. El riesgo país, que mide JP Morgan, subió un 2,3% y terminó en 805 puntos básicos. Así, superó por primera vez en el año la barrera de las 800 unidades y acumuló un incremento del 41% durante 2026.
Fuertes pérdidas para las empresas argentinas en Nueva York
Las acciones de compañías nacionales que cotizan en Wall Street tuvieron una rueda negativa, con caídas que llegaron al 12,8%.
IRSA encabezó los retrocesos, con una pérdida del 12,8%, seguida por Cresud, que cayó un 8,1%. En tanto, YPF registró una baja del 6,8%.
El comportamiento de los ADR reflejó la cautela de los inversores frente al escenario financiero internacional y las perspectivas para los mercados emergentes.
La mirada puesta en Estados Unidos
La proximidad de las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, previstas para el martes 3 de noviembre, fue uno de los acontecimientos observados por los operadores financieros.
A esto se sumaron las tensiones internacionales, que contribuyeron a generar incertidumbre en los mercados y condicionaron las decisiones de inversión.
La combinación de estos factores volvió a impactar sobre los activos argentinos, que comenzaron el mes con números negativos.
Un indicador que encarece el financiamiento
La suba del riesgo país constituye una señal relevante para la economía argentina porque refleja el rendimiento adicional que exigen los inversores para financiar al país en comparación con los bonos del Tesoro estadounidense.
Un indicador más elevado implica mayores dificultades para acceder al crédito internacional y condiciones menos favorables para la emisión de nueva deuda.
De esta manera, el comienzo de noviembre dejó un panorama financiero complejo para la Argentina, con el dólar en su máximo anual, las acciones en retroceso y el riesgo país nuevamente por encima de los 800 puntos básicos.
